Las leyendas urbanas (del ingles urban legend) son relatos pertenecientes al folclore contemporáneo; se trata de un tipo de leyenda o tradición popular, a veces emparentable con un tipo de superstición,
que, pese a contener elementos sobrenaturales o inverosímiles, se
presentan como crónica de hechos reales sucedidos en la actualidad.
Algunos parten de hechos reales, pero éstos son exagerados,
distorsionados o mezclados con datos ficticios. Circulan a través del boca a boca, correo electrónico o medios de comunicación como prensa, radio, televisión o Internet. Suelen tener como trasfondo una "moraleja".
A pocas horas para que este Sevilla, el de Marcelino, vuelva a jugarse los cuartos, en este caso, en el Reyno de Navarra frente al CA Osasuna, el ambiente y la sensación que existe en el seno del sevillismo es de escepticismo cuando no de pesimistas dudas.
Estamos en septiembre,
ya os he hablado de ello, y me parece a mi que algunos se están tirando a la piscina demasiado pronto, y lo más curioso es que en algún caso, estas están vacías.
La impaciencia, madre de la afición sevillista...
Tan solo han pasado 18 meses, cuatro entrenadores, y a estas alturas con el sistema a cuestas.
Que si el 4-4-2, el 4-3-3-, el 4-2-4, el 4-4-1-1, el....
18 meses de aquella aciaga noche frente al Jerez que le costó el cargo a Manolo Jiménez, (y la culpa no fue del jogo bonito, ni siquiera del cha cha cha..., que fueron los resultados), y desde entonces, el Sevilla está en la búsqueda de un entrenador que haga jugar a este equipo sin que el respetable se vuelva a aburrir...
En estos días, he podido leer, escuchar y ver como algunos periodistas deportivos de esta ciudad están convencidos que los resultados de este Sevilla deben venir con el buen juego, y que de momento, Marcelino no ha dado con la tecla para que esas circunstancias se den, además, como no podía ser de otra manera, de poner las habituales piedras en la rueda del carro y de comenzar a sembrar en el ambiente que eso... como que no va a ser posible.
El propio Marcelino, aboga por parecerse al Sevilla de Juande (no sería mala cosa verdad...), de mejorar en el juego al de la temporada pasada, y al de la otra, porque así, de esa manera,
llegarán los resultados.
Y he aquí mi reflexión, que me llega a hacer pensar que lo que paso aquí en esta ciudad, en este equipo desde Octubre del 2007 a Marzo del 2010 no fue más que una leyenda urbana, o no...
Ahi vá:
Quedar 3º en 30 partidos tras la marcha de Juande Ramos y caer en octavos de la champions tras quedar 1º de grupo, ¿fueron malos resultados?
Quedar 3º en la liga regular, clasificarse directamente para liga de campeones, llegar a semifinales de copa del rey y caer con estrépito en la fase de grupos de la otrora UEFA en aquel partido frente a la Sampdoria, ¿fueron malos resultados?
LLegar a una final de copa del rey, caer en octavos de champions tras volver a quedar 1º de grupos y ser cesado a falta de 10 jornadas siendo quintos en la clasificación, ¿fueron malos resultados?
En mi opinión, yo creo que no, que fueron muy buenos resultados, a excepción del último mes antes de la destitución del por aquel entonces entrenador del Sevilla, Manolo Jiménez, y que a la postre significó su cese.
Entonces, si los resultados fueron buenos, máxime con la plantilla con la que contó, con AUTENTICOS paquetes según un sector del sevillismo crítico y de buena parte de la porculera (por no llamarla de otra forma) prensa sevillana, pregunto, ¿tan mal jugaba el Sevilla de Jiménez?.
Ah, no, que entonces, como ahora, era gracias a Kanoute...
A mi modesto entender, ni tanto ni tan calvo.
Yo creo que hubo de todo; fases de buen juego, menos buenas, y malas. Vamos, como en todos los equipos...
Manolo Jiménez era y es, un entrenador resultadista, entre otras cosas porque era lo que le exigían: resultados. "El objetivo es Champions, SI o SI".
Y buscando los resultados, implantaba su manera de jugar al fútbol, la suya, muy definida y muy bien conceptuada por los futbolistas y como os digo, con fases de un muy buen juego.
El inicio de la temporada 2009/10 donde se le ganó al Madrid de un recien aterrizado Cristiano Ronaldo, ganar en Bilbao 0-4, ganar en Osasuna 0-2 después de muchísimos años, ir a Escocia y ganar al Rangers 1-4, ir a Alemania y ganar 1-3 al Sttutgart, etc, etc..., creo que no era mal fútbol aquel.
A día de hoy, 18 meses después, tengo la impresión que este equipo no sabe muy bien a que juega, aunque en honor a la verdad tengo plena confianza en que Marcelino sacará finalmente partido a esta plantilla.
De lo que no tengo dudas es que ni Álvarez ni Manzano dotaron a este equipo de identidad alguna.
Lo que es evidente, es que te gustase más o menos como jugaba aquel Sevilla, ese Sevilla, ganaba mucho más que perdía.
Y mientras tanto, siendo esto del fútbol tan subjetivo como el cristal con que se mira, siendo el fútbol de hoy en día una autentica mentira, siendo tan dependiente de su graciosa majestad, la pelotita, de si entra o no, aquí seguimos, un día tras otro divagando sobre nuestras verdades del fútbol, que por supuesto, son absolutas...
Dice Marcelino que el está en busca de la excelencia en el juego de este Sevilla.
Moraleja: Yo, si os soy sincero, también, pero a poder ser, que lleguen antes los resultados, ¿o era al revés?
Si es lo que les cuento, que me parece a mi que la etapa de Manolo Jiménez en el Sevilla no fue más que una leyenda urbana....o no.