El huevo o la gallina.
A ver quién es el guapo académico que da con la respuesta. Sin duda, ni en la más sobresaliente tesis doctoral al respecto hallaríamos solución alguna.
Tal vez es que no la haya...
Pero en lo que no me cabe ninguna duda que urge encontrarla, es en la peligrosa y cada vez más vehemente fractura social que existe en el sevillismo.
Y como protagonistas de ella, lamentablemente, la familia sevillista.
Lamentable y triste.
Por un lado los críticos, por otro, los oficialistas ( palabra que me sienta como una verdadera patada donde dijimos...).
No me cabe duda, que el caldo de cultivo para que esta fractura se esté llevando casi al extremo en los últimos tiempos viene originada por la etapa como técnico del Sevilla FC, Manolo Jiménez.
Jimenistas y antiJimenistas...
Lamentable y triste.
Quien fue antes el huevo o la gallina...
Cada uno con sus verdades, ninguna de ellas absoluta, hemos llegado a un extremo que por momentos, en lo que antes no eran más que discusiones sanas entre Sevillistas, hoy se ha convertido en cruentas batallas entre "hermanos de una misma familia".
Lamentable y triste.
Yo tengo mi opinión al respecto, "mi verdad".
La mía, no la absoluta.
Tengo la impresión que toda estalló el día en que en mi casa, en un magnifico partido que mi equipo disputaba frente al Ath de Bilbao de Joaquín Caparrós y que ganamos por 4-1, parte de la grada cantaba aquello de "Jiménez, Jiménez, que cojones tienes" y otra parte de la misma, pese al ruido, muy inferior, mandaba a callar a estos.
A mi en aquel tiempo me parecía inaudito.
Hoy, me sigue pareciendo igual de inaudito, triste y lamentable.
Desde ese momento, todo cambió.
Ese espíritu Schalke, ese vamos todos a una que nos hizo ser la envidia de España y media Europa, se derrumbó bajo nuestros pies.
Ya nada ha vuelto a ser igual.
Yo ya me he manifestado al respecto en multitud de ocasiones.
Yo creo que en este fútbol tan competitivo de este siglo XXI, lo prioritario para cualquier equipo del mundo, incluso para los Madrid y Barsa, es GANAR.
Siempre respeté a los sevillistas que no le gustaba como jugaba su equipo, pero nunca entendí que anteponieran eso al verdadero espíritu de la competición: ganar.
En mi opinión, creo que por muy crítico que se fuera con el juego que desplegaba aquel Sevilla, que pese a la literatura barata que circulaba por aquel tiempo, hubo de todo, aun con ello, creo que había que taparse un poco aquellos que pregonaban el fin del mundo en tanto en cuanto, el Sevilla ganaba más que perdía y conseguía objetivos.
Que hubo fracasos, por supuesto.
COMO EN TODOS LOS EQUIPOS DEL MUNDO.
¿O es que de verdad hay alguien que se crea que aquel Sevilla, estaba diseñado para ganarlo TODO?.
El hecho de que en la etapa Juande se consiguiera, no obligaba a que TODOS los años fueran iguales.
No lo son ni para Madrid y Barsa, cuanto más para el Sevilla.
Esa es mi opinión.
Muchos de vosotros, tendreis otra muy diferente a la mía, y las cuales creo haber dado muestras suficientes de respetar profundamente.
¿Y quien está en posesión de la verdad absoluta?.
Ya os digo que nadie.
En cualquier caso, hemos llegado a esto días, con esa evidente fractura dentro del seno del sevillismo y que nos puede costar muy caro si no ponemos remedio.
Esta temporada, pese a la mediocridad en la que se ha movido el equipo, de nuevo hemos abierto la puerta de Europa.
Y aún así, la "guerra" continua.
Lamentable, y muy triste.
No confundir por favor. Hay mucho manipulador suelto que versiona el sentido de mis palabras a su antojo.
No hablo que, precisamente en esta temporada, por las circunstancias que se han derivado de ella, sea susceptible a la crítica.
Dura crítica, si así lo desean. Con todo, la puerta de Europa abierta.
Entendía mucho menos ese nivel de crispación cuando quedábamos 3º, y semifinalistas y finalistas de copa, y octavo finalistas de CHAMPIONS...
Pero era lo que había.
En este último partido frente a la Real Sociedad, que afortunadamente nos dio el pase matemático para jugar en Europa la temporada que viene, la afición, pese a la campaña montada desde varios sectores para crear y fomentar un ambiente hostil en un encuentro tan vital, entendió que ese no era el día para eso.
Y estuvo de diez.
Y me da mucha pena que haya que destacar como anécdota lo que hasta hace muy poco era lo habitual.
Comunión grada-césped. Eso nos hizo grande.
Así lo veo yo.
No es cuestión baladí esta de la que os hablo. Se marchó Jiménez, y la fractura, lejos de soldarse, es cada vez mas profunda.
Lamentable y triste.
¿Hasta cuando?. ¿No piensas hacer nada?.
¿Tan difícil se hace mantener el respeto ante las opiniones de los demás?.
¿De verdad no crees que sería todo menos difícil si remamos TODOS en la misma dirección?
Me acuerdo mucho de mi padre cuando nos veía a mi y mis hermanos pelearnos, que la verdad sea dicha fueron muy pocas, y siempre nos decía que no había nada más feo que ver a unos hermanos peleándose.
Y que verdad es.
Verdad, lamentable y triste.
Yo que tu, me lo pensaba, hermano sevillista.
El día que nos explote en la cara, ya no habrá marcha atrás.