
Aprovechando el parón liguero obligado por los partidos de las selecciones nacionales, y tras una contundente victoria, la que se produjo el pasado sábado en el Ciudad deValencia frente a la UD Levante, me parece buen momento para expresar mi opinión sobre "el estado de las cosas" en torno a este Sevilla dirigido por Antonio Álvarez, el cual, visto lo visto, a mi no me deja indiferente y lamentablemente a estas alturas, me transmite demasiadas dudas, creo que dudas, razonables.
Creo que estas son mejor expresarlas en momentos en los que nos ha sonreído la fortuna, tras una contundente victoria, y con el regocijo de estar durante 15 días viendo como este Sevilla ocupa la 2ª posición en la tabla.
No me gusta hacer leña del árbol caído, hacer más sangre cuando el enfermo se está desangrando, (que no digo que sea este el caso, ni mucho menos), entre otras cosas porque creo que se pierde casi por completo la objetividad. En esos momentos, nos puede el corazón.
Equivocado o no, quiero expresar mis dudas, en frió y con la cabeza. El corazón lo dejaré para cuando vaya de nuevo al Ramón Sánchez Pizjuan y dejármelo alli si fuese necesario.
Desde que Antonio Álvarez llegó al banquillo Sevillista sustituyendo a Manolo Jimenez, han sido numerosas las declaraciones en las que el Marchenero ha desgranado sus intenciones en cuanto a que Sevilla íbamos a ver.
Nada más aterrizar al banquillo sevillista, sus primeras impresiones fueron estas:
"Quedan diez partidos, diez finales, y hay tiempo de volver a darle un buen trato al balón, llegar arriba, jugar en el campo contrario... Es decir, apostar por un fútbol ofensivo, corriendo, por supuesto, los riesgos que este fútbol conlleva, pero confío muchísimo en la plantilla que tengo". No se si se le llegó a dar un mejor trato al balón en esos 10 partidos de la temporada pasada, pero si tengo la impresión que poco cambió el juego, es más, creo que se volvió en muchas ocasiones, insulso y con una evidente falta de intensidad.
Pronto se dio cuenta el de Marchena que lo que tenía por delante no sería un cámino de rosas.
Después del fiasco de Valladolid, en un partido donde las sensaciones que ofreció fueron altamente preocupantes, quiso poner algo de cordura y tranquilizar a la afición, haciendole ver que el equipo estaba todavía al 50% del nivel que esperaba.
Tras unos partidos de luces y sombras, llegó el partido de Santander. El Sevilla barrió a los cántabros 1 - 5. Buen momento para sacar pecho e ilusionar a la grada. Parecía que ya se había encontrado el camino: "Este es el Sevilla que quiero".
Nada más lejos de la realidad. El equipo siguió mostrando las mismas carencias de antes del partido contra el Racing. Tan solo en la 2ª parte frente al Barcelona, donde se tiró de casta, y en la final de copa del rey, donde el equipo mostró su cara más seria, se llegó a ver algo de ese Sevilla que el técnico decía que quería ver.
Con todo ello, fue encomiable la labor de Antonio Álvarez en ese final de temporada, donde bastante hizo con cambiar la dinámica del equipo y recuperar la moral de la tropa.
La guinda la puso con la consecución de la copa del rey, y consiguiendo, aunque fuera de manera agónica, la 4ª plaza en liga y que dio derecho a disputar la fatídica previa frente al Sporting de Braga.
Muchos de sus "colegas" periodistas, de los de las palmaditas en la cara, guiados por su antijimenismo, quisieron ver a las primeras de cambio un giro casi radical en el juego del equipo.

El propio Antonio Álvarez dejo claro que eso no fue asi. No hubo tiempo material, ni las circustancias lo permitian, como para cambiar demasiadas cosas: "Había un mes y medio en el que trabajar, cambiar algunas cosas desde mi punto de vista, pero había que jugar prácticamente domingo y miércoles y teníamos poco tiempo para ir cambiando esas cosas. Y, además, con la necesidad de ganar. No había tiempo material para hacer otras cosas. Vamos a tener tiempo ahora con la pretemporada de mejorar aspectos en los que creo que el equipo puede mejorar y trataremos de hacerlo desde el primer día. Seguiremos trabajando sobre lo que ya empezamos".
"Apunta más al que ofreció el equipo en la final de Copa. El de un equipo que se coloca bien cuando no tiene el balón, que sabe sufrir para recuperarlo, al que es difícil que le hagan un gol y que cuando lo recupera genera nerviosismo en el contrario cuando va para arriba".
Desgraciadamente, hasta la fecha, a este Sevilla no es dificil hacerle gol, y ante la lentitud en la transición de balón una vez recuperado, poco o nulo nerviosismo genera al rival.
.- Después de la concentración en Costa Ballena, con sus habituales partidos de pretemporada en tierras gaditanas, se presento el Sevilla en el Carranza:
"Si no hubiéramos progresado y si no supiéramos cómo jugar, sería preocupante tras un mes de trabajo. Ya se recogen los frutos del trabajo. Luego en el partido puede pasar cualquier cosa, pero el estilo se va a ver en el Carranza". Siguiendo el criterio de Antonio, yo estoy más preocupado si cabe. Ha pasado un mes más desde entonces, y yo no tengo muy claro a que quiere jugar este Sevilla.
.- En la previa de la vuelta de la supercopa en Barcelona su declaración de intenciones se quedó meramente en eso:"Nosotros vamos a trabajar con nuestras armas y veremos cómo jugarles. Vamos a competir y a traernos la supercopa".
Competir, lo que se dice competir...
.- Más me sorprendió la explicación que dio sobre uno de los motivos del vapuleo a que nos sometió el FC Barcelona en ese sonrojante 4-0:
"Defiende muy bien, atacando, juega con mucha gente por delante y alrededor del balón y, cuando lo pierdes, los más cercanos son los que aprietan y mucho. Te están haciendo continuamente correr y, así, pierdes tu zona. Hacen buenas coberturas... Y no ha podido ser. El sistema defensivo del Barcelona funciona fenomenal".
En ese partido, el FC Barcelona, jugando a medio gas, tuvo una posesión de balón, al menos en la 1ª parte, ESCANDALOSA. Hasta que el equipo de Guardiola levanto el pie del acelerador, vivió en el campo sevillista.

.- Tras le eliminación en la previa frente al Sporting de Braga, un abatido Antonio Álvarez declaró:
"Ha sido un mal resultado pero sabemos que esto se arregla con un buen resultado. Tenemos que pensar que tenemos el sábado el primer partido de Liga". La eliminación frente al Sporting de Braga, supuso el no poder jugar este año la Liga de Campeones, y eso, ya no se arreglaba ni con un buen, ni con un mal resultado en liga.
.- Sobre el sistema de juego, a finales de julio, en plena pretemporada, el técnico puso sobre la mesa como quería que jugara este Sevilla:
Álvarez manifestó que su idea es la de jugar "siempre con un sistema 4-4-2, aunque se cambie alguna vez", ya que con delanteros como Negredo, Kanouté y Luis Fabiano "no es bueno dejar a dos en el banquillo, todos los domingos", además de que "si tienes pólvora, hay que usarla".
Curiosamente, en el primer partido de liga, y ante uno de los rivales más flojos de la categoría,se produjo ese cambio que solo "alguna vez" se produciría. Se jugó con un solo punta, y además con el tercero en discordia, el madrileño Alvaro Negredo.

La razón que adujo Antonio fue: "Hoy he pensado que teníamos que reforzar el centro del campo porque sabíamos que ellos juegan mucho a que caiga el balón ahí para, después, salir adelante, así que he creído que era mejor jugar así. Hemos apostado fuerte porque no ha jugado ni Kanouté ni Luis Fabiano, sabíamos que corríamos un riego pero había que correrlo. Esto no quiere decir que juguemos siempre así, no tenemos que cambiar nuestro estilo de juego pero hay partidos que tenemos que jugar con dos puntas y habrá otros que debamos jugador con uno".
No entiendo muy bien a que se refiere cuando habla de reforzar el centro del campo porque ellos (el Levante), juegan mucho a que caiga el balón ahí...
Como quiera que sea, este tipo de rivales a los que le ira la vida el hacerse fuerte en el centro del campo, nos lo vamos a encontrar muy a menudo este año, por lo que quizás, solo quizás, haya que cambiar el discurso de los dos delanteros, y eso de jugar con ellos pase a ser lo eventual, no se, digo yo...
Espero, que esto no haya sido, como me comento el amigo José Luis Villa, la técnica del bombero:
"Cuando llevas una serie de partidos sin ganar lo primero que hace el mal entrenador es cambiar el sistema y los jugadores. Consigues que todo el vestuario sepa que no tienes ni idea, y que lo hecho hasta ahora no tiene ningún valor. Desde el punto de vista del entrenador es rentable de cara al público porque la gente ve que al menos hace algo para cambiar la dinámica. Pero de cara al vestuario y a los profesionales demuestras que tus métodos no valen y que a la mínima tiras por tierra tus ideas".
Como digo, espero y deseo fervientemente que mi amigo José Luis este equivocado.
.- Y por último, no quisiera dejar de destacar uno de los asuntos que más me ha decepcionado en lo que llevamos de temporada. Me refiero al papel de los canteranos.
Antonio Álvarez destacó al hacerse cargo del equipo, y en posteriores manifestaciones, su apoyo a la cantera: "He demostrado que tengo que poner a un canterano, no me temblará el pulso. Hay buenos jugadores y en un momento determinado si tengo que contar con ellos, no tengo problemas. He puesto a jugar chavales en dos partidos muy muy importantes. La cantera del Sevilla es tan grande que tenemos que seguir contando con ella".
"Son unos currantes, lo dan todo en cada entrenamiento y los tengo ahí. No me permiten jugar con más de 11. Ellos tienen que estar contentos y tranquilos porque saben que pueden contar conmigo y yo con ellos. Seguirán en el Sevilla FC y, si llega su momento, que llegará seguro, jugarán y estarán al nivel".
Todos sabemos lo ocurrido con el Lebrijano y donde está Juan Cala en la actualidad, lo que quiere decir que este año no sigue en el Sevilla FC.

Se me antoja por otro lado que Antonio Luna, con Navarro, y los versátiles Dabo, Alexis y Cáceres, tendrá pocas o nulas oportunidades este año en el 1º equipo.
Doy por sentado que serán solo cuestiones técnicas, pero no alcanzo a comprender como en ese margen de confianza que se tenía en la cantera, y más concretamente en Juan Cala, se haya pasado del 100 al 0 en tan solo mes y medio.
Pero como dije antes de ayer, "doctores tiene la iglesia...".
Con todo esto, espero que se me entienda el sentido de este post.
Solo expongo mis dudas, las mías, sobre la situación a día de hoy de este Sevilla.
Mi deseo es que estas dudas, de aquí a no mucho tardar, queden disipadas y os pueda hablar de que ya no tengo ninguna, que este Sevilla ya carbura, y que Antonio Álvarez es el entrenador idóneo para conseguir los objetivos. Bueno, al menos uno va a ser imposible ya...
La temporada pasada nos demostró que fue un buen orador, y un buen psicologo, capaz de levantar un vestuario que estaba hundido. Ojalá en esta temporada que recién empieza, sea capaz, además, de demostrarnos que es un grandísimo entrenador.
De momento, como os digo, aquí os dejo mis dudas.
A mi entender, dudas razonables.
PD: Quisiera agradecer a mi amigo José L. Villa el hecho de compartir sus impresiones y su sabiduría a la hora de preparar este post.
Gracias amigo.